LA NALGONA DIMENSIÓN: Justice League of America, ó No Puedo Creer Que No Sean Los Outsiders

Aunque he decidido esperar las publicaciones de Televisa para leer la mayoría de los títulos de la iniciativa Rebirth de DC Comics, decidí probar algunos cuantos en inglés (los que se me hace menos probable que sean traducidos). Uno de estos fue Justice League of America. Escrito por Steve Orlando, quien poco a poco está ganando fama tras su trabajo en Midnighter (título que, al igual que Midnighter, presenta muchas referencias a la obra de Grant Morrison, de quien es Bien Fans), y dibujado por Ivan Reis...supuestamente. Más de eso adelante.

JLA parte de la premisa de que, tras los eventos de Justice League vs. Suicide Squad, Batman decide armar su propio equipo de héroes REALES con los que la gente pueda identificarse, no de "dioses", y con defectos y perspectivas diversas.

Para ellos, recluta Black Canary, Vixen, The Atom (Ryan Cho, cuyo mentor fue Ray Palmer), The Ray, Killer Frost (recientemente convertida en heroína durante el crossover antes mencionado) y...Lobo. Su primer arco los verá enfrentarse a The Extremists, un equipo de otra dimensión (visto por última vez en Multiversity) decidido a traer paz a la Tierra, a cualquier costo.

Con tres números publicados hasta ahora, debo decir que JLA me ha decepcionado. Empezando por el hecho de que el motivo de Batman para hacer otro equipo ni es nada nuevo, ni se me hace interesante. Siempre he tenido un problema con ese razonamiento de pensar que la Liga normal son dioses. Me recuerda demasiado a los temas "serios" y "oscuros" de los que estuvo plagada Batman v Superman, sin mencionar que en una alineación que incluye a Cyborg, no veo cómo alguien los consideraría deidades. En segunda está el hecho de que, si quiere un equipo de GENTE DE VERDAD, no entiendo qué hace Lobo ahí. Esperaba que sería algo que se justificara dentro la narrativa, pero el escritor ni siquiera hace el intento. Por último, no puedo evitar sentir que esto es en realidad una propuesta para un nuevo volumen de Batman & The Outsiders venido a más.

Los diálogos son repetitivos y tan sutiles como una patada en las gónadas. Los villanos y los héroes declaran explícita y constantemente tanto sus motivaciones como la forma en la que pueden identificarse con los demás.

El arte de Ivan Reis podría justificar todo (él es a mi parecer uno de los mejores artistas actualmente en DC), y lo hace...el poco tiempo que dura. Aunque el título originalmente fue publicitado con arte de Reis para al menos el primer arco, en realidad sólo aguantó el preludio y el #1, y de ahí en adelante (al menos hasta el último número que aparece en Solicits, el 9), ya es por una variedad de artistas, principalmente Felipe Watanabe, quien hace un trabajo apenas cumplidor con el tercer número.

Antes de que la serie empezara como tal, hubo 4 one-shots escritos por Orlando, con un artista distinto en cada uno, dedicado a los orígenes de 4 de los miembros menos prominentes: Vixen, Ray, Atom y Frost, los cuales me agradaron mucho, pues hicieron un buen trabajo en humanizar a cada uno de una manera muy particular, sin mencionar que los artistas mostraban un trabajo muy expresivo. Es una pena que muy poco de eso haya saltado a la serie como tal. Los personajes se han visto reducidos a solo frases chistosas y ser salvados por Batman. Tampoco entiendo por qué alguno de los artistas de estos one-shots no fue buscado para reemplazar a Reis.

No puedo evitar sentir que si esto hubiera sido vendido como Batman & The Outsiders, se hubiera beneficiado en gran medida. Quizás entonces no habría habido necesidad de incluir a Lobo o de enfrentarse contra amenazas grandes, y en su lugar veríamos una historia en la que se enfrentan a algo más común y humano. El único conflicto interesante hasta el momento es el interno de Frost. Su nuevo origen establece que necesita robar energía de las personas para sobrevivir. Para redimirse, tuvo que convencer a Batman de que había logrado controlar su apetito, aunque en secreto sigue botaneándose la energía de la gente, pero en leves dosis.