ROTTEN POTATOES: LA LA LAND

La La Land: 3.5 Papas

Película de 2016 que apenas este 3 de Febrero se estrenó en nuestro país (lo cual me recuerda la gran pregunta que nunca he podido responder: ¿por qué las películas favoritas para los Óscares siempre tardan en salir en México?), protagonizada por Emma Stone y Ryan Gosling, y dirigida por Damien Chazelle (Whiplash).

Situada en el presente en la ciudad de Los Angeles, cuenta la historia de Mia, una aspirante actriz como muchas otras en la ciudad, trabajando en un café mientras asiste a un sinfín de audiciones tratando de convertirse en estrella, y Sebastian, un músico, también como muchos otros, tratando de ganarse la vida con trabajos aburridos que no satisfacen su verdadera pasión: el jazz clásico, mientras sueña con abrir su propio club.

La película muestra cómo se conocen, se enamoran profundamente y se separan, todo durante un año. Ambos son soñadores que han tenido que lidiar con un mundo tan lleno de gente que trata de seguir su propia pasión, que es inevitable lidiar con el fracaso y el rechazo día tras día.

Ambos alimentan las esperanzas el uno del otro, pero mientras Mia comienza a rechazar la comodidad de una vida redituable para poder montar su propia obra, Sebastian cae en la tentación del dinero y se une a una banda con éxito moderado, aunque él odie la clase de jazz populachero que tocan. Tras un año, el conflicto surge en la pareja y deciden separarse...por poco tiempo. Tras unas semanas, Sebastian recibe una llamada de una agencia que está buscando a Mia para darle el papel de su vida. Él la busca y la convence de regresar a Los Angeles para una audición más. Sin embargo, ambos deciden que si quieren tener una oportunidad de alcanzar sus propios sueños, tendrán que seguir caminos separados.

Por casualidad, Mia y Sebastian se vuelven a encontrar en L.A., cinco años después. Sebastian tiene su propio club y Mia...está casada y tiene una hija, por lo que la cinta termina en un tono algo amargo, en el que ambos solo comparten una última mirada y una última sonrisa.

Ah, y mi secuencia favorita fue una de las últimas, en las que hacen un montaje de unos 3 minutos en el que los protagonistas básicamente vuelven a vivir todo por lo que pasaron durante la película a través de sets minimalistas.

Ahora empecemos por lo malo: La La Land no es una cinta tan musical como los trailers daban a entender. Hay pocos números musicales, y estos repiten una misma canción al menos tres veces. Quizás esto decepcione algunos, pero debo decir que prefiero eso a que hayan metido canciones con calzador en escenas en las que sintieran fueran de lugar, lo cual para mí es lo que más puede lastimar a una cinta de este tipo. Además, debo admitir que el hecho de que se desarrolle en la época actual hace que los números musicales se sientan un poco más ridículos de lo normal.

Otro problema es que, aunque los protagonistas ofrecen muy buenas actuaciones, y cuentan con muy buenas voces (eso sí, no sé qué tanto les hayan arreglado en pos-producción. Sé que Gosling sí canta porque antes solía ser parte de una banda bastante decente, pero jamás he escuchado a Stone fuera de aquí), tienen el problema de que no son especialmente buenos bailando. Por el estilo visual y la temática, se nota que el director le tiraba a hacer una película musical como las de antes, pero basta ver cualquiera de estas para ver que los protagonistas realizaban coreografías espectulares. Las de La La Land se quedan muy cortas.

Además, para mí la cinta tuvo un problema que no tiene nada que ver con ella: tardó tanto en llegar aquí que me creé una expectativa inmensa que tristemente no pudo cumplir. Claro, eso ya es mi pedo.

Fuera de eso, es una cinta muy inocente e ingenua. Si le pueden comprar eso, están del otro lado, pero si su cinismo no descansa, seguramente la sufrirán.

Las pocas canciones son dulces y pegajosas (dice Diavolo que como los mecos del Sodo), el estilo visual es muy colorido, y la trama es sencilla, pero muy cumplidora. Además, aunque el final es, como dije, algo amargo (dice Diavolo que como los mecos del Sodo cuando toma mucho Gatorade), logra dejar al expectador con cierto sentido de satisfacción.

Si les gustan las historias de gente soñadora y chapada a la antigua, la disfrutarán.

Igual les recomiendo el (corto) soundtrack, si son fanáticos del jazz.